En el Norte aun existe un Territorio Salvaje: desde el Mar Cantábrico, hasta las tierras de campos del sur de León, pasando por la gran Cordillera Cantábrica, todo un mundo de paisajes, fauna y flora.
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Abejarucos

Portada monográfico abejarucos

Esta primavera – verano, pude disfrutar, gracias a mi amigo, zoólogo y también fotógrafo de naturaleza Jorge Falagán de una de las experiencias fotográficas más satisfactorias que recuerdo :). Gracias a su conocimiento, su labor conservacionista, (podéis leer su artículo) y su generosidad y amistad, puedo enseñaros esta pequeña recopilación del día a día de una pequeña colonia de abejarucos. Como siempre digo, no soy biólogo, ni zoólogo, ni etólogo… solo soy un observador que trata de transmitir lo que ve de la mejor manera que puede. Espero que os gusten estas aves tan excepcionales.

En el video se puede ver una imagen general de la colonia de abejarucos (Merops apiaster), con numerosos nidos. Se muestran algunas escenas en posaderos habituales, algunas escenas de parejas, o individuos atentos al entorno, buscando, y algun altercado motivado por la elección de nido. Cebas, cortejos, cópulas. Se muestran crías en los nidos, esperando ser cebados, y finalmente salen a volar. La última escena corresponde a un adulto, quizás un poco adormilado sobre su percha favorita. 🙂 Sonido es ambiente 100%, y se pueden escuchar además numerosos gorriones chillones, ya que suelen compartir colonia. Gracias por mirar!

Reunión de abejarucos
Al amanecer, mientras los primeros rayos calientan la tierra, los insectos comienzan su actividad, y los abejarucos esperan posados pacientemente.
Nido de abejaruco en el suelo
A veces, algunos de los nidos de la colonia se ubican fuera del talud principal, siendo fácil que sean construidos en el propio suelo.
Volando
Son ágiles voladores, condición indispensable para cazar insectos, a veces muy pequeños, en vuelo.
Sobre espino
Arbustos con pinchos, pequeñas ramas colgantes, ramas secas, viejos tocones, alambres o el propio suelo son sus posaderos habituales.
Presa difícil
En este caso, la presa es un volador realmente ágil y rápido, una esfinge colibrí -ledidóptero-, lo que nos da idea del potencial cazador de los abejarucos.
En el alambre
Posadero muy apreciado por los abejarucos.
Retrato
Detalle de alguna de las presas. Cuando se trata de abejas u otros insectos con aguijón, el abejaruco se posa en alguna de sus ramas preferidas, y golpea fuerte y repetido su presa contra la madera, hasta desprenderse del aguijón y poder engullirlas.
Aterrizando
Muy interesante observar la disposición de los dedos en el aterrizaje. Nota: La ‘sindactilia’ es un carácter típico, y consiste en la fusión del tercer y cuarto dedo.
Estaca de metal
Otro posadero que existe en la zona, también muy utilizado. Es fácil adivinar esto, al ver la gran cantidad de egagrópilas que se encontraban en su base.
Retrato
El diseño y colores de las plumas es realmente elaborado.
Emparejados
Una vez eligen pareja, emprenden la parte más ajetreada de su aventura vital.
Emparejados
Al cabo de un largo de observación, se aprecia el comportamiento de cada pareja, sus posaderos, su nido, etc.
Cebando
El macho caza, y se esmera en obtener buenas presas, para llamar la atención de su pareja. Parte indispensable del juego sexual.
Cópula
Una vez el nido está ya casi elaborado, tarea a la que la hembra dedica más esmero sobretodo en su recta final (?) comienzan los apareamientos.
Cebando
Cebando a una hembra con una deliciosa mosca.
Nido
Probablemente por la erosión, esta galería de un antiguo nido ha quedado a la vista, siendo utilizada como posadero, siendo a su vez entrada de un nuevo nido más profundo.
Cópula
El juego ceba+apareamiento durará aun unos días, antes de que la hembra se centre en el nido, donde seguirá siendo cebada, mientras habilita un lugar para los cercanos ‘partos’.
Altercados
Los altercados suelen ser más bien territoriales al buscar la ‘casa ideal’.
Hembra en nido
Se asoma de vez en cuando, especialmente al escuchar la llamada del macho acercándose, para recibir una ración de proteinas.. Así será mientras dura la puesta, la incubación, el nacimiento…
Cría en nido
Una vez los pequeños han adquirido un tamaño adecuado, van atreviéndose a salir a la entrada del nido, a recibir la ración por parte de cualqueira de sus progenitores, que deben aplicarse al máximo en esta etapa, hasta que el pequeño comience a valerse por sí mismo. Fíjate en sus ojos, y ahora vuelve a mirar los de su madre 😉
Menú de abejaruco
Una muestra de algunas presas variadas. Menú diverso, que no se diga!
Colonia de abejarucos
Un talud, bastante vertical, y a ser posible poco accesible para los depredadores, en una zona rica en alimento -insectos-, con pequeños agujeros de años anteriores, abandonados por otras especies, o agujeros nuevos que fácilmente horadan los abejarucos.